¿Master o posgrado? Diferencias entre ambos

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Fundesem Business SchoolEn un mercado laboral cada vez más especializado y competitivo, la formación de posgrado (entendida como especialización, posgrado o Master) es esencial para el acceso a un puesto de trabajo, o el logro de una mejora de posición laboral: no en vano, la empresa actual valora a quien, tras la formación reglada universitaria, ha hecho el esfuerzo de reciclarse o seguir formándose.

No obstante, cuando accedemos a una formación de posgrado, siempre surge la duda de cuál escoger, más allá de la entidad que la imparta, puesto que no tenemos muy claras las diferencias entre las distintas tipologías formativas: ¿En qué se diferencia el máster del posgrado? ¿Debo hacer una formación oficial, o es mejor un título propio? ¿Qué implica cada una de las modalidades?

En este artículo te queremos aclarar las diferencias entre Master y Posgrado, así como las implicaciones de cursar una u otra formación:

Qué es un Master

Aparte del título de Doctorado, se considera que el Master es la formación de posgrado de más alto nivel. Cuando se finaliza exitosamente esta formación, se obtiene el título de magíster (término poco usado en España), por lo que suele ser una formación bastante apreciada por quienes se plantean el reciclaje de conocimientos.

El Master implica un compromiso superior al del Posgrado, ya que suele tener mayor duración y dificultad: como mínimo, el Master cuenta con una duración de un curso académico completo, llegando incluso a durar dos años académicos en algunos casos. Para que un Master sea considerado como tal, debe superar los 60 créditos ECTS, con un máximo de 120.

Estos créditos se pueden cursar de distintas maneras: presencial full-time (cuando tienes dedicación plena a la formación), presencial part-time (cuando tienes otras ocupaciones, como el trabajo, y tienes un horario de fin de semana para las clases), Blended (semi-presencial), o, incluso, online. La modalidad formativa no afecta a la validez del Master, únicamente va en función de la disponibilidad y preferencias del alumno.

Anteriormente al Plan Bolonia, los itinerarios formativos implicaban que quien deseaba dedicarse a la investigación y la docencia, cursaba un Doctorado, mientras que quien quería formarse para el acceso al mercado profesional, se decantaba por un Master.

La implantación del Plan Bolonia ha cambiado el panorama, y actualmente es necesario cursar un Master oficial para acceder a los estudios de Doctorado. Por tanto, a día de hoy, los objetivos a la hora de formarte en un Master pueden ser de dos tipos: enfocarte al mundo profesional o al mundo de la investigación.

En este sentido, podemos distinguir tres tipos de Master según lo mencionado:

  • Master universitario (oficiales): está regulado por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA), y suelen estar homologados. El carácter de este Master es ,sobre todo, enfocarse a la investigación académica, y es un paso previo para cursar el Doctorado.
  • Máster propio o profesional: El Master propio lo puede impartir tanto una entidad pública (universidad) como privada (Escuela de Negocios). Están enfocados al ejercicio profesional por lo que suelen tener un enfoque práctico. Si la entidad que lo imparte es reconocida, son muy apreciados por las empresas.
  • Máster habilitante: Son imprescindibles para realizar actividades profesionales determinadas, por ejemplo, para acceder a la abogacía. Están regulados por la ANECA y adaptados al Espacio Europeo de Educación Superior (EESS).

Qué es un Posgrado

El Posgrado es otra de las titulaciones que se pueden cursar tras cursar la titulación de Grado, aunque hay formaciones de este tipo que no precisan de título universitario.

Existen distintos tipos de Posgrado, si nos enfocamos en la universidad: Experto universitario, Especialista universitario, diploma de Especialización… La Escuelas de Negocios privadas suelen tener otro tipo de nomenclaturas: en el caso de Fundesem, es común ver el nombre de Programa Superior (PS) en algunos de sus títulos.

El Posgrado es una formación más corta y especializada en una temática concreta: dependiendo de la tipología escogida (Especialista universitario, Experto, Programa Superior), podemos encontrar cursos que van de las 400 horas, hasta las 20 ó 30.

El Posgrado está muy enfocado al ejercicio profesional, y, en muchos casos, suelen ser formaciones que cursan quienes quieren reciclarse o aprender una nueva habilidad y conocimiento, pero sin el compromiso _temporal y económico_ que implica un Master.

Podemos encontrarnos con diferentes posgrados, aunque todos ellos son considerados dentro del ítem de “título propio” dentro de las universidades:

  • Experto universitario: esta formación tiene una duración mínima de 250 horas (entre 4 y 6 meses) y la obtención del título puede ir ligada .a la realización de un proyecto final. Generalmente, existe la opción de realizarlo en horario de fin de semana.
  • Especialista universitario: Más exigente que el Experto, suele durar un mínimo de 300 horas teórico-prácticas. Esto se traduce en un año de clases, así como en la realización de un proyecto final (esta parte puede ser opcional) de mayor envergadura que el Experto Universitario.
  • Diploma de Extensión Universitaria: Si buscamos una formación más breve y concreta, el Diploma de Extensión es lo más idóneo. Para el acceso a estos posgrados, no es necesario tener una titulación universitaria, pero sí debemos acreditar  experiencia profesional.
  • En Escuelas de Negocio, puede utilizarse otra nomenclatura: en el caso de Fundesem Business School, podemos hablar de Programas Superiores (PS), que son cursos de especialización entre 20 y 80 horas, que tratan de un tema concreto, en el que el alumno quiere incrementar sus habilidades.

Ventajas y desventajas del Master frente a las ventajas y desventajas del Posgrado

La formación tiene un alto coste, y no nos referimos (únicamente) al económico, sino también al tiempo que nos ocupa. No obstante, cualquier buen profesional debe tener como prioridad seguir formándose, y no debe pasar un año sin que esto ocurra.

El cómo hacerlo (qué modalidad de aprendizaje, tipo de programa y dedicación que implica) es lo que debemos decidir. Por ello, te desglosamos las ventajas y desventajas del Master y el Posgrado.

Las ventajas que podemos destacar del Posgrado, es principalmente la duración de estos. Son más cortos que los Masters y, por ello, nos permite cursarlos con una menor dedicación de tiempo. Los posgrados sirven para especializarnos en algo más concreto, como una habilidad o conocimiento que necesitamos para desarrollar nuestro trabajo.

Otra de las ventajas de los Posgrados es que no es necesario tener el título universitario para acceder a ellos, algo que suele ser necesario en los Master, bien sean oficiales o profesionales.

Entre las ventajas de los estudios de Master, sería el mayor reconocimiento que tiene esta formación: si es profesional, es apreciado por las empresas, y los Masters oficiales son reconocidos en 47 países y regulados por la ANECA. No obstante, este tipo de Master suele estar enfocado a la investigación (por ser conducentes a los estudios de Doctorado), por lo que si buscamos un Master enfocado a la vida profesional, lo idóneo es optar por un Master Profesional.

Entre estos Masters, tiene especial relevancia el MBA (Master in Business Administration), que nos prepara para puestos directivos dentro de la empresa. Los MBA son la joya de la corona de la formación de posgrado: para Harvard Business School, el MBA ayuda a desarrollar seis cualidades básicas en un puesto directivo: la capacidad innata de liderazgo, un enfoque firme, el compromiso (demostrado al superar tan exigente formación), la creatividad y las habilidades comunicativas.

Los MBA son muy valorados por la empresa privada, especialmente de los sectores de Banca y Finanzas, Servicios de consultoría, Bienes de consumo y también por las compañías energéticas.

Para el acceso a determinados puestos de trabajo (especialmente los directivos), es esencial tener esta formación realizada. Es interesante destacar que, quien cursa un MBA y puede acceder a determinadas ofertas laborales, también percibe una mayor retribución económica.

Los Masters profesionales que no son MBA también cuentan con múltiples ventajas, comenzando con el aprecio que tienen las empresas por los posgraduados: existen diversos estudios que aseguran que estar en posesión de este tipo de formación nos asegura encontrar empleo en un plazo corto.

Los Masters profesionales más apreciados los imparten directivos y especialistas de prestigio. Esto también nos servirá para tener una visión más amplia del mercado, así como nuevos contactos, interesantes de cara a futuras colaboraciones.

Asimismo, de los Masters (y concretamente de los proyectos finales) han salido empresas que hoy se han consolidado: un ejemplo muy cercano que tenemos en Fundesem es Gayumbas, un proyecto de final de MBA que se ha convertido en el negocio de dos alumnas.

No obstante, ya sea un Master o un Posgrado, una de las variables a observar es la Escuela donde se imparte, así como el profesorado: esto determinará la calidad de la enseñanza y el mayor acercamiento al objetivo final.

Esperamos que este artículo te haya ayudado a aclararte sobre qué formación cursar, y así poder elegir la que más se adapta a tus necesidades: MBA, Master o Posgrado.

Fuente: Fundesem Business School

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